No hay por dónde empezar

Marina

Aunque ella ya me haya dado permiso escribir, no veo ni cómo ni por dónde.

¿Que le dijo su papá, así, enfrente de todos, que desde que nació se enamoró de ella…? Pues sí, la verdad qué detallazo.

¿Que su mamá la llena de crema  para la piel, y le habla de cuando se vistió de españolita y bailó y bailó… tanto que al portero del partido le metieron gol, por andar viendo a la niña? Pues sí, sí también está padre.

¿O que su nombre la representa, es Luz, Luz Marina…? Pues quedaría medio cursi el asunto, ¿o no?

Puedo hablar del que es su esposo, del que la cuida, la cambia, la lava, la viste, le da masajes, y le sube agüita. Quien por ella hasta trastes se ha puesto a lavar. El que a veces llora en la calle, pero frente a ella es el héroe que todos conocen.  Sí, sí podría empezar con él.

O con los que son sus hijos, el niño y la niña, la parejita, en la que una canta y el otro también… Sería buena idea, empezar por el futuro.

O por sus amigos, que llaman sin cesar, que se dan sus vueltas, y que igual que el marido, salen a la calle a llorar…

¿Por dónde se empieza cuando lo que se está viendo es un final?

Se empieza por dónde se pueda, se agarra al diablo por la cola, se le da un madrazo, y se levanta la frente.

Ella es Luz Marina, tiene cuarenta y tantos, papás, hermanos, amigos. Esposo, muy enamorado, dos hijos, el niño y la niña, dos jóvenes ya, que sí, sí cantan.

Ella es Luz Marina y su cuerpo ha ido menguando, su fuerza también. Ya no baja a la sala. Ya no sale de la cama. Ya no habla, sólo un susurro de vez en cuando. Mira, eso sí, mira intensamente. Y ama, ama intensamente.

Dice Luz Marina que la fiesta le gustó, pero que se tiene que retirar. Que lo siente mucho, que le habría encantado quedarse a recoger, y al recalentado.

Pero que ya se va. No se rinde. Sólo reconoce que está cansada.

Luz Marina está muriendo. Lo sabe y está tranquila. No feliz, tampoco, pero tranquila. Harta del dolor físico. Harta del no hacer nada, de  la ventana cerrada, y de las visitas. Harta.

Parece heroína de canción, esa de “estás que te vas, que te vas, y no te has ido”.

Ella me dio permiso escribir todo esto.

No es burla.

No es desafío.

No es falta de respeto.

Es amor, cariño, admiración.

Por ella que yace  en la cama, por el hombre que llora en la calle, por las canciones de los hijos….

Luz Marina se muere.

Por eso… ¿Cómo por dónde  carajos empiezo?

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2 commentaires pour No hay por dónde empezar

  1. Marianna abranyi dit :

    No puedo poner « like » ……. Tal vez: »lo siento mucho »…….digo…. Por los que se quedarán con su amado recuerdo…… La vida no es justa……

  2. Gwenn-Aelle dit :

    Luz Marina murió el domingo

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