Poner a dormir

Poner a dormir

Nunca antes había puesto a dormir, lindo eufemismo para matar, antes de hoy.

Esta mañana tampoco lo hice.

Pero pedí que lo hicieran.

Y ayudé. Mi hija y yo sostuvimos el cuerpo de nuestro gato mientras moría.

Le regalamos palabras tiernas, lo acariciamos.

Eduardo Folange, como uno de mis tíos, Cuatito para los cuates, murió esta mañana.

Sobre nuestra cama, en casa.

Junto a nosotros.

Lo cargué, y lo metí yo misma a una bolsa negra. Como debería de ser posible hacerlo para todos a los que amamos, el día en que su corazón deje de  latir.

Y podrán pensar lo que quieran, que a quién se le ocurre ponerse así por un animal. Pero así somos nosotros.

Era un gato hermoso, fuerte y grande.

Cet article a été publié dans Uncategorized. Ajoutez ce permalien à vos favoris.

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s