Se va

Se va…

Ayer me acordé de mis tiempos de revolucionaria, que de revolución no tenían más que las de los discos que ponía, y ponía, y ponía. Me gustaba aquello de “venceremos”, “no pasarán”, y levantar el puño izquierdo en el auditorio después de un concierto. Si, yo era de esas revolucionarias que no sabían ni donde estaba Nicaragua, y que no servían ni para intercambiar altas ideas, solo para cantar…

Pero si me quedó, muy arraigado, ese sentimiento  hacia las intervenciones gringas por el mundo. La canción de José de Molina, la de “Niño de Vietnam”, me sigue revolviendo el estomago.

A ver, joven americano, di que no: “Quítate la venda, niégate a luchar”.

Y ahora resulta…

Resulta que el joven americano en cuestión es mi hermano. ¡Que él es al que mandan a matar a Afganistán… ! ¡Que las imágenes de la tele se me van a volver personales! Y que lo único que pienso, yo, la revolucionaria de tecito y galletitas es que no me lo maten, que no me lo lastimen, que no, que no, que no.

Le escribí hace unos días, pidiéndole que no matara a nadie, pero que no se dejara matar tampoco. Y mis deseos me desestabilizan por completo: que no lo maten, que no mate… ¿Entonces qué o cómo? ¿Que se sienten a platicar? ¿No se va poder verdad…?

Claro que también le dije que lo quiero, que siento mucho el tiempo perdido, que aquí estoy. Igual hasta se podría llevar mis palabras en la bolsa, con fotos y libros… pa’que cuando tenga que matar, no le duela tanto… o le duela más.

A estas alturas, debería yo de empezar a escribir de la guerra, de la justicia, de intervenciones y de muertos. Pero lo único que me viene a la mente, porque desborda de mí, es el miedo: miedo a que lo maten claro. Miedo también, en recuerdo del tío Edouard, a que regrese sin pulmones, o sin piernas. O, porque lo de tener familia hundida  en la guerra, pues de eso sí tenemos , pues que le pase como al  tío Pierre que hirieron tan gravemente, en el alma, en el corazón, que no pudo dejar jamás la botella con tal de sobrevivir.

¿Cómo está eso de que la historia se repite…?  ¿Cómo o porqué?

En cuanto pienso en él, en mi hermano… Ya no veo a un gringo intervencionista… Ya no veo a un gigante alegre… Ni siquiera veo muertos en el desierto.

Solo veo a su esposa, sus hijas… Lo veo a él, de chico, con su cabello tan negro que luego luego se veía que no teníamos la misma madre… Sólo veo lo que no se hizo, ni se dijo…

Lo veo solo, cuando murió su mamá, cuando su papá no lo hizo venir. Lo veo cuando chico, enfrentándose a nosotros cuatro.

Lo veo… lo veo…. Y el miedo barre con todo.

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Un commentaire pour Se va

  1. Gwenn-Aelle dit :

    La canción de josé de Molina

    Niño de Vietnam
    Oye estos lamentos joven americano,
    Vienen del oriente aplastado por tu mano,
    Jóvenes y ancianos pues lo mismo da,
    Te piden que pares quieren que detengas,
    La guerra del Vietnam.

    Quítate la venda niégate a luchar,
    Oponte a las leyes hechas para matar,
    Y si existe el cielo como escrito esta,
    Piénsalo primero antes de disparar.

    Es el llanto triste de niños solitarios,
    Que huérfanos dejan tus viles mercenarios,
    Son mujeres solas que vagan sin hogar,
    Que a gritos te ruegan pares la masacre,
    No seas inmoral.

    Negros y Amarillos tus hermanos son,
    No los asesines tenles compasión,
    Porque si con sangre tu historia has de hacer,
    Ese mismo rió te hará perecer.

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